Cooperativas Agro-alimentarias de Cádiz, junto a las organizaciones ASAJA, COAG y UPA se han reunido hoy con el subdelegado del Gobierno en Cádiz, José Antonio Pacheco, a quien le han trasladado sus reivindicaciones y le han reclamado su mediación ante las administraciones con competencia sobre el sector agrario gaditano para que articulen medidas que salvaguarden la viabilidad de las explotaciones de la provincia.

Organizaciones agrarias y cooperativas le han expuesto al representante del Gobierno en Cádiz los principales problemas que merman la competitividad de las producciones agrarias de la provincia, como el impacto del Plan Estratégico de la PAC, el efecto del incremento de los costes de producción, las obsoletas medidas fiscales o el incumplimiento de los acuerdos de reciprocidad con países terceros, entre otros.

En relación al Plan Estratégico de la PAC, el sector agrario gaditano ha mostrado a José Antonio Pacheco su preocupación por los recortes que provocará en la renta de los agricultores y los ganaderos la aplicación de la hoja de ruta de Luis Planas, ya que se producirá un trasvase de presupuesto de la provincia a otras menos productivas. Por un lado, la reducción de regiones –de las 50 actuales a 20- se traducirá en pérdidas en prácticamente todas las zonas productivas de Cádiz, pero mermará especialmente las comarcas de la Costa Noroeste, el Bajo Guadalete, la Campiña, La Janda, la Sierra y el Campo de Gibraltar; sin olvidar que este cambio obvia por completo la diversidad productiva de la provincia. Por otro lado, el nuevo sistema de ecoesquemas, del que depende el 25% del presupuesto, tampoco recoge la citada diversidad y se excede de las exigencias dispuestas por la Unión Europea.

La negociación del plan español de la PAC se ha desarrollado en un marco especialmente complejo para agricultores y ganaderos, que en los últimos meses son testigos de la indiscriminada subida de los costes de producción. Como le han explicado al subdelegado del Gobierno, en el último año los piensos para el ganado se han encarecido en más de un 30%, las semillas cuestan un 20% más, los abonos han subido un 150%, el agua es un 33% más cara, por no olvidar el incremento del gasoil de un 73%, el repunte del 270% de la energía eléctrica, que el aumento de los costes laborales merma la rentabilidad de las explotaciones y que el encarecimiento de la manipulación de las producciones y la logística compromete la competitividad en un mercado globalizado. Todo ello, en un contexto en el que los precios en origen están estancados, se traduce en la nula viabilidad de la mayoría de los sectores de la provincia, que arrastran una situación crítica desde antes del confinamiento por el Covid-19, como han señalado las cuatro organizaciones.

Los representantes del campo gaditano también han expuesto el efecto pernicioso que tienen las crecientes importaciones de países terceros y los constantes incumplimientos de los acuerdos que no cumplen la reciprocidad. Agricultores y ganaderos no entienden que la Unión Europea disponga una normativa muy exigente en todos los órdenes para los productores comunitarios mientras permite la entrada indiscriminada de productos de terceros países, con menores costes de producción y normas medioambientales laxas. Asimismo, han señalado que la coincidencia temporal de esas importaciones con la recolección de las cosechas de la provincia tira por tierra los inmensos esfuerzos que cada año realizan los agricultores gaditanos.

Por otro lado, las cuatros organizaciones han indicado la excesiva presión fiscal a la que están sometidos agricultores y ganaderos. Como han indicado, los índices y los tipos que se aplican se establecieron hace años, en un contexto económico distinto al actual, por lo que a juicio de organizaciones agrarias y cooperativas es necesaria una revisión de los mismos para que la fiscalidad se adecúe a la verdadera capacidad contributiva de los distintos sectores.

Organizaciones agrarias y cooperativas han aprovechado el encuentro para mostrarle al representante del Gobierno en la provincia su indignación ante las recientes declaraciones del ministro de Consumo, Alberto Garzón, sobre la calidad da ciertas exportaciones de la carne producida en España. Para los representantes del campo gaditano es muy preocupante que el mensaje que finalmente llegue a los países compradores de carne española sea que la producción cárnica española es de baja calidad. Por ello, han pedido al subdelegado que traslade de manera enérgica las quejas de los ganaderos de Cádiz al presidente del Gobierno y al Ejecutivo en su conjunto, para que tome en consideración la pública rectificación de las manifestaciones.

Para sostener todos sus argumentos, los representantes de las cuatro organizaciones –Pedro Gallardo, presidente de ASAJA-Cádiz; Miguel Pérez, secretario general de COAG-Cádiz; Azucena González, secretaria general de UPA-Cádiz; y José Antonio Vega, presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Cádiz- han entregado al subdelegado del Gobierno un bodegón de alimentos producidos en Cádiz para que defienda con total conocimiento la calidad y la seguridad de las producciones de la provincia. En la muestra había frutas y hortalizas, aceite de oliva, leche o leguminosas, entre otros.